El arte de regalar

       Se acercan las Navidades, la época del año dorada en la que apetece chimenea, manta, compañía y estar con nuestros seres queridos. La época del año en la que se valoran más las acciones positivas, la empatía se refuerza y las emociones también. Apetece pasar más tiempo con las personas que realmente nos importan y recordarles a través de detalles lo mucho que les queremos.

Nosotras queremos ayudarte a tangibilizar todo tu cariño en un regalo: una Mi Lumière. Te preguntarás ¿qué es eso y por qué se lo regalaría? Pues bien Mi Lumière es un triple regalo en el que viene incluido una joya, una vela y toda la experiencia del proceso.

Las joyas de plata de ley se regalan desde hace años, y aunque sean bonitas, no es el producto en sí lo que se regala, sino todo el significado de alrededor, la magia que las envuelve. Una joya significa cariño, importancia, detalle y brillo, y al llevarla puesta da un toque especial que se nota sobre todo al recordarla. La joya se convierte en un recuerdo al ser regalada y adquiere un aprecio mayor, incluso cariño, debido a la persona que la regala.

 

¿Qué tiene que ver una joya con una vela? La vela esconde la joya en una caja plateada en su interior, y no es por casualidad sino para sumar en significado. La vela Mi Lumière es artesana y natural, se fabrica con aceite de coco y aceites esenciales que le dan un olor muy característico y crean un ambiente especial. 

 

¿Qué ocurre con toda la experiencia? Que el cariño de la joya llega multiplicado a través de una experiencia que se recordará durante mucho más tiempo, el ambiente estará dotado de calma a través de los aceites esenciales y las ganas por descubrir la sorpresa aumentarán a medida que se va consumiendo la vela. Al final, encontrará una joya de una forma muy especial y sus sentidos ayudarán a recordarlo aún mejor y a añadirle mucho más aprecio a su nueva joya.

Queremos ser creadores de momentos y recuerdos, por eso te animamos a que regales Mi Lumière pero solamente a las personas que realmente quieres regalárselo, las que son especiales, tienen magia y brillan solas.

Por cierto, ¡que no se le olvide pedir un deseo al soplar la vela!, se quedará en la joya y le acompañará en todo momento hasta que se cumpla.

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